NINFAS CRIADAS A MANO

Aunque todas las especies de aves me gustan, es esta con la que mas me he especializado. No se la causa real, puede ser la suma de muchas razones: su facilidad para la cría, sus múltiples mutaciones, su buen carácter, etc. Hace unos años, visitando a varios criadores en Bélgica, cada uno de ellos estaba súper especializado en unas especies en concreto. Eso me hizo reflexionar un poco y decidí a especializarme yo también en alguna especie concreta. Aunque si he de ser sincero, mas que especializarme podríamos decir que aumente el número de ejemplares de esta especie, ya que poco he reducido el numero del resto de especies. Supongo que en según que especie la especialización puede conllevar una cierta monotonía, pero os aseguro que no es el caso de las ninfas, pues la posibilidad de selección es extraordinaria, con muchas variedades de colores, además de otros caracteres como tamaño, robustez, mansedumbre, etc.

Con el deseo de ir seleccionando las mutaciones que mas me gustan, he ido ampliando el número de parejas, y cada año me guardo para mi los ejemplares que me nacen y que según mi criterio personales me parecen mas interesantes, intento también ir comprando algunos nuevos ejemplares a criadores de confianza. Para solucionar alguna que otra incidencia en la cría, empecé a ya hace años a criar alguna a mano, con papilla. Como resultado obtenía unos ejemplares súper mansos, de hecho estamos hablando de una especie que ya de por si no es muy huraña.

Y es que esta especie criada a mano, es una de las mas recomendables para tener como mascota. Es mucho mas manejable que otras especies de psitácidos mayores, se suele llevar bien con toda la familia, niños incluidos, no es muy estridente, no necesita una jaula de grandes proporciones (aunque cuanto mayor se la podamos ofrecer, mejor), etc.

En una ocasión tuve el gusto de conocer a una persona que estaba trabajando en proyectos de conservación de loros en su hábitat, concretamente en la colonia de loros barranqueros de “El Condor” en Argentina. Me ofrecí para ayudarle en lo que pudiera, pues en mis instalaciones también hay aves que en su día fueron libres, y por tanto en el fondo de mi corazón también me siento un poco culpable de su situación. A este ofrecimiento el me contesto, que la labor que estaba haciendo con la cría de ninfas y potenciando su adquisición como mascotas, era la mejor ayuda que le podía ofrecer. Pues si la gente se daba cuenta de que eran unas buenísimas mascotas, cada ninfa criada, evitaría seguramente el expolio de algún ejemplar de la naturaleza de otras especies.

Todas estas reflexiones, me han llevado a una mayor potenciación de la cría de ninfas. Así pues me he especializado en su cría a mano y su comercialización como mascotas, tanto a nivel de particulares, como a nivel de tiendas especializadas. Es trabajo de estas tiendas el darlas a conocer, ofreciendo-las a sus clientes. Mucha gente cree que solo hay loros de elevado valor económico criados a mano, y desconoce la posibilidad de adquirir estupendas mascotas criadas a mano y de precio mas asequible.

Dispongo de bastantes ejemplares de ninfas, algunas alojadas por parejas y otras en aviarios colectivos. Solamente tienen disponibles los nidos entre Marzo y Septiembre, evitando así que críen durante el invierno, ya que conlleva un desgaste innecesario de las parejas. Los pollos son retirados del nido a los 15 días aproximadamente, y criados a mano hasta su destete, momento en el que son comercializados. Comercializarlos cuando están aun tomando papilla es un poco arriesgado en esta especie, pues a menudo hay dificultades en el momento del destete.

Como aviso a las personas que adquieran una ninfa criada a mano, y válido también para cualquier otra ave o animal : Siempre en el momento de recibir un nuevo animal, debemos cumplir con unas sencillas normas. El animal normalmente llega de un viaje nada agradable para él, pues ha estado bastantes horas encerrada dentro de una caja. Por lo que debemos dejarla en su jaula y no molestarla al menos durante 24 horas. Le pondremos el agua y la comida lo máximo de visible posible, a poder ser justo al lado de la percha principal. Una muy buena opción es colocarles panizo en ramas colgadas del techo de la jaula y que queden justo a la altura de su pico. Será a partir del segundo día y cerciorándonos de que el ave ha comido sin problema y está ya tranquilo en su nuevo emplazamiento, cuando ya la podamos empezar a manosear y darle mimitos, en principio si aun están un poco asustadas, con una luz tenue, y hablándoles con voz calmada, será esta la manera que empiecen a conectar con nosotros. Reconociendo nuestra voz, nuestro dedo, etc. En un par de días la cosa ya cambiará totalmente y será la ninfa que nos pedirá “a gritos” que la saquemos de su jaula.

Nada mas, solo animar a cualquier persona que desee incorporar una ave-mascota a su vida, a que se decida por una ninfa. Como primer contacto con las psitácidas criadas a mano, creo que es la mejor opción. Una vez acostumbrados a tener una ave como mascota, ya tendremos oportunidad de adquirir alguna otra especie de mayor tamaño.

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